El avance de casos de chikungunya en Santa Cruz comienza a impactar directamente en el sistema educativo. La Dirección Departamental de Educación determinó que las unidades educativas podrán cambiar de clases presenciales a modalidad virtual cuando más del 50% de un curso esté afectado por la enfermedad, con el objetivo de frenar contagios y proteger a estudiantes, maestros y personal administrativo.
La medida ya empezó a aplicarse. En los últimos días, al menos dos colegios optaron por suspender temporalmente la presencialidad tras registrar numerosos contagios. En uno de los casos, de 25 alumnos, 15 dieron positivo, reduciendo drásticamente la asistencia y obligando a migrar a clases a distancia para no interrumpir el avance pedagógico.
Las autoridades educativas pidieron a los padres no enviar a sus hijos si presentan síntomas y reportar oportunamente los casos sospechosos. El mensaje es claro: la prioridad es contener la propagación del virus sin paralizar completamente el calendario escolar, utilizando la virtualidad como herramienta de emergencia ante el brote.