Con más del 80% de la economía moviéndose en la informalidad, el presidente Rodrigo Paz presentó un paquete de reformas tributarias que busca cambiar las reglas del juego para pequeños y medianos contribuyentes. La propuesta, denominada Ley de Transparencia y Alivio Tributario, fue enviada a la Asamblea Legislativa con el objetivo de facilitar la transición hacia la formalidad mediante incentivos, condonaciones y ajustes impositivos.
El plan contempla la creación de un régimen simplificado y voluntario para negocios con ventas anuales menores a Bs 400.000, integrando varios impuestos en un solo pago bimensual del 5% sobre ventas. La medida apunta a sectores como gastronomía, construcción y servicios, donde predomina el autoempleo y la actividad informal.
Otro eje central es la reducción del plazo de fiscalización tributaria de ocho a cuatro años, con procesos administrativos que no podrán extenderse más de dos años, buscando mayor seguridad jurídica para los contribuyentes.
La iniciativa también propone la condonación total de deudas tributarias generadas hasta el 31 de diciembre de 2017 para montos menores a Bs 10 millones, incluyendo capital, intereses y multas. Para obligaciones posteriores a 2018, se plantea eliminar multas e intereses, mantener el tributo actualizado y habilitar planes de pago de hasta 24 meses.
Finalmente, el Gobierno propone transparentar la aplicación del Impuesto al Valor Agregado, fijando de manera clara la alícuota en 13%, con el argumento de simplificar el cálculo y reducir errores que derivan en sanciones.
Desde el Ejecutivo sostienen que el paquete permitirá ampliar la base tributaria y reactivar a contribuyentes paralizados. Sin embargo, economistas advierten que el éxito de la norma dependerá no solo de sus beneficios técnicos, sino también de la capacidad política del Gobierno para lograr su aprobación en el Legislativo y generar confianza en un país donde la informalidad es, más que un problema coyuntural, una característica estructural del mercado laboral.