Tras semanas de reclamos por presuntos daños en motores, la estatal YPFB afirmó que el suministro de gasolina en el país ya fue normalizado y que los usuarios pueden cargar combustible sin riesgos. La aseguración fue hecha por el presidente de la empresa, Yussef Akly, quien sostuvo que el producto que llega actualmente a los surtidores cumple con los estándares de calidad.
Según la autoridad, una revisión técnica permitió identificar combustible “desestabilizado” en algunos tanques, el cual fue aislado del sistema para evitar su circulación. Explicó que el problema se originó por gasolina importada en gestiones anteriores, cuyos componentes reaccionaron al mezclarse con nuevos lotes.
Akly remarcó que la logística y el control interno fueron reforzados y que el abastecimiento se realiza de manera eficiente en todo el país. Aseguró que el diagnóstico permitió corregir el problema y restablecer la confianza en la distribución del carburante.
Pese a estas explicaciones, conductores del transporte público y privado mantienen sus reclamos por los daños ocasionados a unos 2.000 vehículos, según datos oficiales, y exigen resarcimiento al Estado, mientras el conflicto por la calidad de la gasolina sigue bajo observación pública.