La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) ha iniciado una indagación interna a raíz de reportes sobre averías mecánicas provocadas por gasolina desestabilizada. Yussef Akli, presidente de la firma, confirmó la presencia de elementos como goma y manganeso en tanques de almacenamiento específicos, tras una investigación que abarcó toda la cadena de suministro durante las últimas dos semanas.
La autoridad petrolera no descartó acciones de sabotaje o "mano negra" en situaciones puntuales y anunció procesos legales contra quienes resulten responsables. En el marco de una reestructuración técnica, la empresa ejecutó la desvinculación de 360 personas y Akli posesionó a nuevos gerentes en las áreas de refinación y logística con el objetivo de profesionalizar la gestión operativa.
A pesar de los inconvenientes identificados en plantas de Oruro, Trinidad y Montero, la administración aseguró que el producto importado cumple con los estándares internacionales. El titular de YPFB informó sobre reuniones informativas en distintas ciudades para garantizar transparencia al sector transporte, mientras la institución trabaja en el refuerzo de sus laboratorios ante las limitaciones estructurales existentes.