El Ministerio de Trabajo ha puesto en marcha la reglamentación para el incremento salarial de la gestión 2026. A partir del 1 de enero, el Salario Mínimo Nacional (SMN) se fija en Bs 3.300, un monto que no solo redefine el ingreso básico, sino que también ajusta diversos beneficios y bonos colaterales.
Para que trabajadores y empleadores eviten confusiones, aquí resumimos los puntos esenciales de la nueva normativa:
1. Vigencia retroactiva: Aunque el reglamento se publica ahora, el incremento es retroactivo al 1 de enero de 2026. Los empleadores deben pagar los montos adeudados (reintegros).
2. Alcance obligatorio:Se aplica a todos los trabajadores del sector privado y a las entidades del sector público que se rigen por la Ley General del Trabajo.
3. Base para el Bono de Antigüedad: El incremento eleva automáticamente el monto del Bono de Antigüedad, el cual se calcula sobre la base de tres salarios mínimos nacionales.
4. Subsidios familiares:Los subsidios (Prenatal, Natalidad y Lactancia) se mantienen equivalentes a un salario mínimo, por lo que ahora ascienden a Bs 3.300.
5. Cómputo para horas extra: Al subir el salario base, el valor de la hora extraordinaria y los recargos nocturnos también experimentan un incremento proporcional.
6. Aportes a la Seguridad Social: El aporte patronal y laboral se calculará sobre la nueva base salarial, ajustando las cotizaciones a la Gestora Pública y a las Cajas de Salud.
7. Plazo para convenios: Las empresas tienen un plazo definido (generalmente hasta finales de mayo) para presentar los convenios colectivos de incremento ante el Ministerio de Trabajo.
8. Exclusiones: El reglamento especifica que ciertos cargos jerárquicos o de confianza en el sector público podrían tener topes salariales distintos según la normativa vigente.
9. Multas por incumplimiento: El no pago del nuevo salario mínimo o el retraso en los reintegros generará sanciones económicas severas y multas por infracción a leyes sociales.
El salto a Bs 3.300 representa un ajuste significativo frente a gestiones pasadas, lo que obligará a muchas micro y pequeñas empresas (MyPES) a reajustar sus presupuestos operativos para este primer semestre.