El Gobierno afirmó este jueves que el expresidente Evo Morales continúa en el trópico de Cochabamba y descartó que haya abandonado el país, en respuesta a versiones políticas que lo sitúan en México. Desde el Ejecutivo señalaron que la información oficial coincide con los mensajes difundidos por el propio Morales y por sectores que respaldan su liderazgo.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, aseguró que el exmandatario permanece en Lauca Ñ, zona considerada su principal centro de operaciones. La autoridad evitó dar mayores detalles, pero fue enfática al negar cualquier salida del país, pese a la vigencia de una orden de aprehensión en su contra.
La polémica se intensificó tras las declaraciones del diputado Edgar Zegarra, quien sostuvo que Morales ya no estaría en Bolivia y cuestionó la falta de acción estatal, calificándola como un “silencio cómplice”. Estas afirmaciones se producen en medio del proceso judicial que enfrenta el exmandatario por el delito de trata agravada de personas, investigado por la Fiscalía de Tarija.
Mientras tanto, el entorno de Morales mantiene una vigilia permanente en el Chapare para impedir su detención, al tiempo que persisten las especulaciones sobre su estado de salud y su prolongada ausencia pública. Pese a ello, el Gobierno reiteró que no existe registro oficial de una salida del país y que la orden de captura sigue plenamente vigente.