El riesgo país de Bolivia ha caído por debajo de los 600 puntos, marcando una tendencia bajista significativa frente a los 854 registrados en noviembre pasado. Según el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, esta cifra es la más baja desde antes de la crisis cambiaria de 2023, consolidando un retorno paulatino a la estabilidad financiera internacional.
Este indicador de JP Morgan sugiere que los mercados globales están recuperando la confianza en la capacidad de pago del país. La autoridad económica destacó que el descenso refleja que las reformas actuales están ordenando la economía, permitiendo que Bolivia vuelva a integrarse con mayor credibilidad en el escenario financiero externo tras superar periodos de alta incertidumbre.
La mejora en la calificación se produce en un contexto de reformas estratégicas y esfuerzos por fortalecer la credibilidad política y económica. Para el Gobierno, este avance es una señal clara de que los inversores ven con buenos ojos el rumbo del país, facilitando una proyección más favorable para futuras negociaciones y alianzas internacionales.