En un movimiento que sacude el tablero financiero boliviano, el Banco de Crédito BCP ha decidido romper el techo establecido por las autoridades nacionales. Mientras el Gobierno y el Banco Central de Bolivia fijaron un límite de retiro de 1,000 dólares para los ahorristas, la entidad privada anunció que elevará ese monto hasta los 10,000 dólares por cliente. Esta medida, difundida a través de sus canales oficiales, marca una distancia clara frente a la política estatal y busca aliviar la presión sobre la demanda de divisas en el país.
La estrategia del BCP no solo representa un alivio directo para miles de usuarios, sino que se posiciona como una declaración de fortaleza institucional. Al multiplicar por diez la oferta oficial de retiro, el banco asegura contar con el respaldo patrimonial y la liquidez necesaria para enfrentar este escenario sin poner en riesgo su estabilidad. Este anuncio llega en un momento crítico de expectativas económicas, funcionando como un mensaje de calma para el sector privado y sus depositantes.
Con esta disposición, la entidad financiera refuerza su compromiso con la seguridad de los ahorros y busca recuperar la confianza del público en un entorno de alta incertidumbre. Al permitir un acceso más flexible a los depósitos en moneda extranjera, el BCP se desmarca de las restricciones generales, reafirmando su solidez operativa frente a las nuevas disposiciones del sistema financiero boliviano.