El hallazgo de 32 maletas en el Aeropuerto Internacional Viru Viru, procedentes de un vuelo chárter desde Estados Unidos y que presuntamente contenían marihuana y armas de grueso calibre, puso nuevamente bajo la lupa los procedimientos de seguridad aeroportuaria en Bolivia. Ante la atención mediática, tanto la Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (NAABOL) como la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) emitieron comunicados aclarando su papel en el caso.
NAABOL subrayó que la revisión del equipaje en los aeropuertos no es parte de sus competencias. Su labor, según explicaron, se limita a garantizar la seguridad operacional de los vuelos, facilitar el tránsito en las terminales aéreas y prevenir interferencias ilícitas en la aviación civil. En los procesos de salida de vuelos, NAABOL realiza inspecciones de pasajeros y equipajes únicamente para detectar armas o explosivos que puedan poner en riesgo la seguridad de la aeronave, mientras que los vuelos de llegada solo reciben asistencia en infraestructura y flujo de usuarios. La institución enfatizó que las investigaciones de narcóticos y contrabando son responsabilidad de otras entidades estatales.
Por su parte, la DGAC confirmó que el incidente está bajo investigación del Ministerio Público dentro del llamado “caso maletas”. La entidad aseguró que el hecho fue reportado oportunamente a las autoridades y reiteró su compromiso con la legalidad y la transparencia, ofreciendo toda la información necesaria a los investigadores. La DGAC indicó que esperará los resultados oficiales para esclarecer los hechos y establecer responsabilidades.
Con estas aclaraciones, ambas instituciones buscan despejar dudas sobre sus funciones y subrayar que las acciones relacionadas con narcóticos y contrabando no forman parte de su competencia directa, mientras el caso sigue su curso judicial.