Un trágico accidente acuático en el lago Titicaca dejó un saldo de cuatro personas fallecidas, entre ellas dos efectivos militares y dos civiles. El hecho ocurrió durante una operación de apoyo humanitario en el sector de Guaqui–Desaguadero, según confirmó oficialmente la Armada Boliviana.
La patrulla fluvial de la Capitanía de Puerto Mayor "Guaqui" se había desplegado inicialmente para atender denuncias de pesca ilegal en periodo de veda. Al terminar esas labores, el personal naval se dispuso a colaborar con un corredor humanitario para transportar a ciudadanos que se encontraban varados debido a los bloqueos de carreteras que afectan a distintas regiones del país.
Durante el trayecto, la embarcación fue sorprendida por condiciones meteorológicas adversas. Los fuertes vientos y las severas dificultades de navegación provocaron el siniestro, lo que obligó a activar de forma inmediata los protocolos de búsqueda y rescate.
Tras las labores de emergencia desplegadas durante la madrugada, las autoridades lograron rescatar con vida al suboficial inicial Cristian Jesús Huanca Cruz. Lamentablemente, los equipos de salvamento recuperaron los cuerpos sin vida del suboficial mayor Rolando Medardo Flores Arias y del suboficial inicial Miguel Ángel Iver Condori Mamani, además de los cadáveres de dos civiles que aún permanecen sin identificar.
La Armada Boliviana anunció la apertura de una investigación administrativa y operativa en coordinación con la justicia ordinaria para esclarecer las causas exactas del accidente.
A tiempo de expresar sus condolencias a las familias de las víctimas, la institución naval emitió un llamado público a los sectores sociales en conflicto, instándolos a priorizar el diálogo para restablecer la libre transitabilidad y evitar que la población civil y militar deba exponerse a situaciones de riesgo extremo.