El cabildo instalado en la ciudad de El Alto no solo reunió a sectores movilizados, sino que también se convirtió en el escenario del retorno público de Mario Argollo, principal dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), en medio de un clima de tensión política y presión social contra el gobierno de Rodrigo Paz.
La concentración, impulsada por juntas vecinales y respaldada por organizaciones campesinas y sindicales, arrancó cerca del mediodía con el objetivo de definir el rumbo de las movilizaciones que se mantienen activas en distintos puntos del país. En ese contexto, la presencia de Argollo marcó un giro en la dinámica del conflicto, luego de semanas en las que su situación legal había condicionado su aparición pública.
Su reaparición ocurre tras la suspensión de la orden de aprehensión en su contra, una de las principales demandas de los sectores movilizados para abrir un eventual diálogo con el Ejecutivo, instancia que hasta ahora no se ha concretado. Sin embargo, lejos de acercar posiciones, el cabildo se perfila como un espacio de consolidación de medidas de presión.
El Alto vuelve así a posicionarse como epicentro de decisiones políticas clave, donde las organizaciones sociales no solo articulan demandas, sino que también definen estrategias que podrían intensificar el pulso con el Gobierno en los próximos días.