La tensión escala en Santa Cruz mientras sectores cívicos endurecen su postura frente a los bloqueos que afectan la circulación en distintas rutas del país. Desde el Comité pro Santa Cruz se ratificó un ultimátum claro: si las vías no son liberadas dentro del plazo establecido, serán los propios ciudadanos quienes intervengan para restablecer el tránsito.
La advertencia apunta directamente al Gobierno y a la Policía, a quienes responsabilizan por cualquier conflicto que pueda generarse si no actúan a tiempo. El malestar social va en aumento, impulsado por las dificultades que enfrentan transportistas, comerciantes y familias que ven interrumpidas sus actividades cotidianas.
Mientras tanto, la situación en áreas rurales comienza a agravarse. Reportes alertan sobre escasez de medicamentos y productos esenciales, lo que incrementa la preocupación en comunidades más vulnerables. En este escenario, se intensifican las coordinaciones entre sectores cívicos para ejecutar acciones si no hay una respuesta inmediata de las autoridades.
El país se mantiene en un clima de creciente incertidumbre, con posiciones cada vez más firmes y una ciudadanía que exige soluciones urgentes ante un conflicto que amenaza con escalar.