En medio de un acto cargado de formalidad y simbolismo, Manfred Reyes Villa volvió a asumir este lunes la conducción de la Alcaldía de Cochabamba, marcando el inicio de un nuevo ciclo político en el municipio. La ceremonia se desarrolló en instalaciones del Tribunal Departamental de Justicia, donde se dieron cita diversas autoridades, representantes institucionales y actores políticos.
Reelegido en las últimas elecciones subnacionales, Reyes Villa juró para el periodo 2026-2031 junto a los once concejales que lo acompañarán en la gestión. La jornada no solo selló la continuidad de su liderazgo, sino también delineó la nueva correlación de fuerzas dentro del gobierno municipal.
El Concejo Municipal quedó conformado con una mayoría de siete representantes de APB-Súmate, mientras que la oposición se distribuye entre otras fuerzas políticas: dos concejales de A-UPP, uno de Libre y uno de Nueva Generación Patriótica. Esta composición anticipa un escenario en el que el oficialismo tendrá un margen cómodo para impulsar su agenda, aunque no exento de debate político.
Con la posesión de las nuevas autoridades, Cochabamba abre una etapa en la que se pondrán a prueba las promesas de continuidad, gestión y respuesta a las demandas ciudadanas en los próximos cinco años.