El Gobierno reveló un presunto daño económico millonario en la aerolínea estatal Boliviana de Aviación, atribuido principalmente a la operación de vuelos hacia La Habana, Cuba. Según la denuncia, estas rutas funcionaban con baja ocupación menos de 50 pasajeros en aviones con capacidad para más de 160, lo que provocaba que los costos superaran ampliamente los ingresos.
A este escenario se suma otro factor clave: la compra de dólares en el mercado paralelo para sostener las operaciones en el exterior. De acuerdo con las autoridades, la estatal adquiría divisas a un precio muy superior al oficial, además de pagar comisiones a intermediarios, incrementando aún más las pérdidas acumuladas.
El Ejecutivo sostiene que la suma total del perjuicio alcanza los 18,5 millones y ya activó procesos penales contra seis exautoridades, en el marco de auditorías que apuntan a una presunta mala administración. Mientras tanto, el caso abre cuestionamientos sobre la gestión de rutas internacionales y el manejo financiero dentro de la empresa aérea estatal.