El mercado energético reaccionó con fuerza tras el encendido discurso del presidente estadounidense Donald Trump, quien advirtió sobre una posible ofensiva contra Irán en las próximas semanas. Sus declaraciones cambiaron el rumbo de la jornada: lo que parecía una caída moderada terminó convirtiéndose en una subida abrupta del crudo.
El barril de petróleo intermedio de Texas (WTI) superó los 104 dólares tras registrar un incremento superior al 4%, impulsado por el temor a una escalada del conflicto en Medio Oriente. En paralelo, el Brent del mar del Norte también se elevó, reflejando la sensibilidad del mercado ante cualquier señal de inestabilidad en la región.
Uno de los puntos clave es el estratégico estrecho de Ormuz, por donde transita gran parte del petróleo mundial. La posibilidad de tensiones en esa zona genera incertidumbre global y presiona los precios al alza, mientras los inversores reaccionan con cautela ante un escenario geopolítico cada vez más volátil.