Rodrigo Paz encara un complejo escenario tras las elecciones subnacionales. Aunque buscaba fortalecer su influencia a través del control de alcaldías y gobernaciones, los resultados muestran que su respaldo político aún enfrenta limitaciones, especialmente dentro del parlamento, lo que complica su capacidad para gobernar con firmeza.
Analistas interpretan que la estrategia del Gobierno podría estar orientada a dispersar el apoyo en distintos niveles de autoridad, evitando que surjan líderes locales con demasiada fortaleza política. Esta dispersión permitiría a Paz mantener una posición sólida a nivel central, aunque algunas alcaldías clave, como la de Santa Cruz, podrían convertirse en focos de tensión.
Exdiputados y especialistas coinciden en que la falta de tiempo y recursos para atender las elecciones, sumada a problemas económicos y de seguridad, ha afectado la gestión del Ejecutivo en estas contiendas. Aún así, se espera que el diálogo entre nuevas autoridades y el Gobierno logre acuerdos que impulsen políticas locales y nacionales en beneficio de los municipios y departamentos.