El Banco Interamericano de Desarrollo BID oficializó este jueves un importante desembolso de 500 millones de dólares destinado al Gobierno de Bolivia con el objetivo central de fortalecer el sistema de protección social y optimizar el acceso de las familias más vulnerables a las ayudas estatales mediante un programa que beneficiará a un millón de personas.
Este nuevo programa de asistencia técnica y financiera se enfocará en la creación de un registro social de hogares una herramienta de vanguardia que permitirá según el organismo internacional una asignación de recursos públicos más eficiente basada en criterios técnicos que prioricen las necesidades reales de la población garantizando una gestión transparente y mejorando la capacidad de respuesta ante crisis o emergencias sanitarias.
El anuncio forma parte de un ambicioso paquete financiero de hasta 4.500 millones de dólares comprometido por el presidente del BID Ilan Goldfajn tras su visita al país en enero donde subrayó que el organismo busca actuar como un puente para reintegrar la economía boliviana al mercado global y fomentar un crecimiento estable conectando además la energía del país con el resto de Suramérica.
Por su parte el presidente de Bolivia Rodrigo Paz detalló que estos recursos no solo blindarán el área social sino que se integrarán en una estrategia de inversión en infraestructura salud educación y proyectos de riego con el fin de generar empleo para sectores clave como artesanos campesinos y emprendedores marcando así un nuevo ciclo político y económico tras dos décadas de gobiernos de izquierda.