El controvertido dirigente sindical Juan Carlos Huarachi finalizó este jueves su extenso mandato al frente de la Central Obrera Boliviana (COB), luego de permanecer en el cargo por casi ocho años, un periodo muy superior a los dos años establecidos legalmente. Huarachi entregó el mando durante el XVIII Congreso de Trabajadores en Cobija, una salida que estuvo marcada por abucheos y rechiflas de algunos afiliados.
Huarachi, conocido por su estrecha alianza con los gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo Morales y Luis Arce, presentó su informe de gestión ante mil afiliados. "Gracias, quedo agradecido, compañeros, por ese apoyo que nos han brindado. A nosotros nos toca retornar a las bases y desde las bases vamos a trabajar", declaró.
A pesar de que un grupo de partidarios lo alzó en brazos, el dirigente también fue blanco de reclamos y abucheos de sus detractores. La entidad sindical denunció en redes sociales que "gente pagada" se apostó fuera de la reunión para "agredir a los ejecutivos salientes", aunque afirmó que su informe fue aprobado por mayoría.
Huarachi asumió la dirección de la COB en febrero de 2018 y, a diferencia de su antecesor Guido Mitma, mantuvo una postura de fidelidad al oficialismo. Sin embargo, durante la crisis de 2019, solicitó la renuncia de Morales. Luego, con el gobierno interino de Jeanine Áñez, logró negociar la prórroga de su mandato hasta 2022, y con el retorno del MAS y Luis Arce a la presidencia en 2020, nuevamente se alineó con el Ejecutivo, apoyando sus políticas.
Con casi ocho años en el cargo, Huarachi se convierte en uno de los líderes más longevos de la COB, solo superado por el histórico Juan Lechín Oquendo, quien dirigió la organización entre 1952 y 1987. El Congreso definirá el nuevo directorio antes de la segunda vuelta presidencial programada para el 19 de octubre, donde competirán el centrista Rodrigo Paz y el derechista Jorge Tuto Quiroga.