En un acto marcado por silbidos y abucheos, el presidente de Bolivia, Luis Arce, presentó hoy un proyecto de reforma doctrinal para las Fuerzas Armadas (FFAA) durante la celebración de su 200 aniversario. El mandatario, en su discurso en Sucre, aseguró que la propuesta busca evitar nuevos alzamientos e injerencias extranjeras, promoviendo un militar que “nace del pueblo, camina con el pueblo y jamás se alzará contra él”.
El rechazo más notorio del público se produjo cuando Arce mencionó la necesidad de que las FFAA defiendan los recursos estratégicos del país, haciendo referencia a los incendios forestales y la explotación de litio. Ambos temas han generado controversia en su gestión, con señalamientos a grupos afines al MAS en los incendios y denuncias de negociados familiares en el caso del litio.
Un nuevo militar para el 2050
La propuesta doctrinal, según el presidente, busca proyectar una nueva política de seguridad y defensa para los próximos 25 años. Arce criticó las doctrinas extranjeras del siglo XX, que, según él, promovieron una visión autoritaria y subordinada a intereses económicos.
El mandatario subrayó la importancia de preparar a las FFAA para enfrentar nuevas amenazas "híbridas de desestabilización", como la ciberguerra, la manipulación informativa y el crimen transnacional.
Aunque Arce no precisó si el proyecto busca reformar la Ley Orgánica de las FFAA, señaló que se enmarca dentro de la “Agenda Patriótica 2025”. En su discurso, hizo referencia a las raíces indígenas y campesinas de las batallas por la independencia, pero evitó profundizar en los recientes conflictos militares, como el golpe de Estado fallido de 2024 o la crisis de 2019.