Ante un preocupante aumento en los casos de sarampión en Bolivia, las autoridades de salud instan a la población a reforzar las medidas de bioseguridad y, sobre todo, a vacunarse. La enfermedad, altamente contagiosa, ha generado una Alerta Nacional, especialmente por su rápida propagación.
El Viceministro de Promoción y Vigilancia Epidemiológica, Max Enríquez, subrayó la importancia de usar barbijo y de lavarse y desinfectarse las manos frecuentemente. Enríquez explicó que el virus del sarampión es particularmente persistente, pudiendo permanecer en el aire o en superficies cerradas por varias horas y expandirse considerablemente. "La enfermedad es altamente contagiosa, fácilmente transmisible", advirtió el viceministro.
El primer caso de sarampión en el país se detectó el 21 de abril de 2025, en una persona que llegó a Santa Cruz desde Rusia. Este caso inicial desató una cadena de contagios en una colonia menonita, donde el personal de salud trabaja intensamente en la vigilancia y el bloqueo vacunal, dada la extensa red de contactos en más de 200 colonias. Un segundo brote se originó tras la participación de una persona contagiada en eventos de una iglesia evangélica en Santa Cruz, que congregaron a más de 30.000 asistentes, tanto bolivianos como extranjeros. La facilidad de transmisión se debe a que el virus puede liberarse al hablar, toser o estornudar.
Hasta el domingo 22 de junio, el Ministerio de Salud y Deportes reportó 50 casos positivos de sarampión a nivel nacional. La mayoría, 47 casos, se concentran en el departamento de Santa Cruz, afectando a municipios como Porongo, San Miguel de Velasco, El Puente, Cuatro Cañadas, Cabezas, Montero y la capital. Además, se confirmaron dos casos en El Alto, La Paz, y uno en Potosí. Las autoridades insisten en que la vacunación es la medida preventiva más efectiva para frenar la expansión de esta enfermedad.